octubre 28, 2015

La música rara


Cuando escuchar esto no era cool, sino raro y feo. De ahí viene mi especie, del basurero, de la esquina de los raritos, de los que nadie sacaba a bailar en las fiestas de antaño, de los que hacían enojar a los bonitos por el simple hecho de no idolatrar sus prácticas, de los que hacíamos bullying sin impacto real, de los que nunca aprendimos la coreografía de moda, de los que nunca nos interesó ser aceptados por la tropa de sonrientes coloridos, de nosotros, los que siempre y de corazón fuimos nerd.

Esta música es patrimonio de los que salimos vírgenes del colegio, de los que fuimos rechazados por nuestra estética tan poco canónica, de los que tuvimos espinillas hasta entrados los 20, los que parecíamos púber cuando entramos a la universidad, los que no teníamos plata para comprar ropa bonita y hacíamos de la feria nuestra boutique, de los que nos sabíamos especiales y nos encantaba, porque era nuestro derecho, porque si no íbamos a ser amados y deseados, al menos podíamos ser despreciados o temidos con propiedad.

No, no. No me vengan con que a usted, ser de adolescencia socialmente feliz, le gusta la extravagancia. Usted que siempre se sintió parte, que tenía un montón de amigos, que tuvo amoríos desde temprana edad, que nunca se sintió fuera de lugar, que nunca quiso quemar su colegio y huir de la ciudad que lo vio crecer. Me gustaría verlos en unos años más, cuando ser nerd vuelva a ser poco atractivo y cuando los raros volvamos a nuestro terreno de tranquilidad y soledad. 

Basta de simular, basta de consumir productos que antes rechazaban. Paren. Espántense de una vez, que para eso son especialistas.

No encontré ninguna foto para esto, pero creo que con esta le quitaré dramatismo a la situación. O sea, la cagá está hecha... Eso es lo que llaman hipster, ¿no? ¿Una pose que dice disfrutar de cosas extrañas, pero que en realidad no sabe ni nunca le ha interesado nada salvo sentirse cool?
La foto es de cuando cumplí 23 años. Tiempo después, mi esposo le insertó todos esos monos.